domingo, 7 de junio de 2009

La Caridad de unos y otros

Al margen de convicciones religiosas o ideológicas, cualquier ciudadano de bien, tiene que reconocer la ardua y callada labor que desde hace décadas Caritas Diocesana viene realizando entre los más desfavorecidos. Una Caritas surgida desde los movimientos cristianos de base, mucho antes de que por estos pagos ni siquiera supiéramos que era eso de las ONGS.
Junto a ello, Caritas siempre ha resultado incómoda para el poder establecido, porque siempre ha estado al lado del más débil, y no le han dolido prendas de sacar a la luz pública las estadísticas de la pobreza que persiste en una sociedad como la nuestra, alojada en el primer mundo.
Una Caritas que además asume voluntariamente lo que a otros les compete por obligación, como son las administraciones, que delegan en ella algunas de las tareas más ingratas: la de estar en primera línea contra la pobreza, la de aquí.
Hoy de nuevo, Caritas nos deja una imagen de como el huracán de la crisis ha asolado las capas más débiles, de como ha tenido que hacer un ejercicio de voluntarismo duplicando sus esfuerzos, mientras que las administraciones le racanean el apoyo necesario, aportando solo la cuarta parte de los dineros que ha gastado para paliar la crisis entre los más afectados…